Banda Ancha

Definición

Banda ancha no es un concepto exclusivamente técnico. En realidad, aunque se expresa en términos técnicos, deriva de las demandas (o las expectativas) de los usuarios. Significa el ancho de banda de conectividad que los usuarios requieren para satisfacer razonablemente sus demandas de acceso a servicios de información y comunicaciones. Por tanto, no es un concepto estático, ni es independiente del comportamiento del mercado. Se trata de un “moving target”, es decir, un valor que evoluciona con las preferencias y necesidades de los usuarios. Es también un concepto “centrado en el usuario” (“user-centric”) y, desde luego, el punto de partida para cualquier sistema de comunicaciones de nueva generación (ver, por ejemplo, el artículo de Fratassi et al1, 2006, para su aplicación a sistemas de comunicaciones móviles 4G).

Evolución del concepto de banda ancha

Al ser un concepto evolutivo, ha existido una amplia discusión para definir un umbral a partir del cuál considerar que un cierto tipo de infraestructuras ofrece banda ancha. Así, en la última década se ha pasado de considerar como banda ancha la modesta velocidad que puede ofrecer la RDSI (128 Kb/s), a continuación la versión inicial del ADSL (256 Kb/s), después las versiones más modernas de la misma tecnología (de 512 Kb/s en adelante), hasta llegar al presente, donde se discute sobre velocidades de varios Mb/s y más allá. A este respecto, la ITU consideró originalmente (recomendación I.113) que banda ancha era cualquier velocidad de transmisión por encima de 1,5 Mb/s. La FCC sin embargo consideró que la banda ancha empezaba en los 200 Kb/s. Por su parte, la OECD requería que al menos hubiera 256 Kb/s en el canal descendente. Todos estos valores, evidentemente, resultan en diferentes cifras en cuanto a la penetración de la banda ancha y, no menos importante, afectan al marketing de los operadores en el sentido de considerar qué infraestructuras tienen verdadera capacidad de ofrecer banda ancha.

Otras consideraciones sobre el concepto de banda ancha

Es también interesante notar que algunos autores añaden al concepto de banda ancha otros atributos aparte de la mera velocidad como pueden ser la digitalización, la interactividad o la conexión permanente. Sin embargo, aunque probablemente todos ellos se ofrecen conjuntamente en la práctica, son independientes del objetivo básico de la banda ancha que es la capacidad de acceso.

También hay que destacar que las prestaciones de una red de comunicaciones (y del acceso de los usuarios a la misma) no dependen únicamente del ancho de banda utilizado. Por ejemplo, siguiendo a Patterson2 (2004), el retardo es un aspecto crítico para las prestaciones de un sistema real. A este respecto hay que señalar que su evolución no ha seguido la misma velocidad que la de la banda ancha.

Cálculo del valor actual de la banda ancha

Para obtener el valor actual de la banda ancha, solo se necesita considerar cuáles son las demandas básicas de los usuarios de hoy con respecto al acceso y uso de servicios de información y comunicaciones. Una lista de servicios puede ser: voz / telefonía, audio en general, datos / acceso a Internet, y audiovisual / televisión. Para cuantificar estos servicios es obligatorio especificar los niveles de calidad para cada uno de ellos. Si se supone que los usuarios están razonablemente satisfechos con los niveles actuales de calidad de la voz (telefonía), con los de vídeo (televisión), que para el audio requieren un nivel similar al mp3 más alto, y que para Internet requieren una capacidad que permita “streaming” de audio y vídeo con las calidades anteriores, el resultado (para un solo usuarios) es de varios Mb/s, por debajo de los 10 Mb/s. Si se hacen los mismos cálculos por hogar (donde varios usuarios pueden acceder simultáneamente a servicios diferentes) el resultado sube hasta las decenas de los Mb/s, hoy por debajo de los 50 Mb/s.

La evolución de este valor simplemente requiere su re-cálculo con las necesidades futuras de los usuarios como dato inicial.

Banda ancha, triple-play y más allá

El triple-play es la concepción comercial de la banda ancha por parte de los operadores de telecomunicaciones, donde no solamente consideran la parte de conectividad, sino también la parte correspondiente a la provisión de servicios. Por tanto, el concepto de triple-play se refiere a la inclusión en un solo paquete comercial (no necesariamente bajo la misma plataforma tecnológica) de los servicios de telefonía fija, acceso a Internet y vídeo/televisión.

Si a esta agregación se le añade la movilidad, el resultado se conoce como “quadruple-play”. Con la llegada de nuevos servicios que ya no encajan bien en la distinción tradicional entre voz, datos y vídeo (como la mensajería instantánea) y con la llegada de la convergencia fijo-móvil, el resultado de estas agregaciones, siempre sobre la conectividad de banda ancha, se denomina a veces “multiple-play”.

Recursos: BroadBand resources

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